sábado, 2 de octubre de 2010

Gordito de polo rojo

Gordito de polo rojo…
Zapatos rotos pero corazón de ángel…
Mirada que hoy se torna de primavera…
Deja atrás la pena del otoño…
Ayudáme, vamos juntos…
Sólo acompáñame que eres el alimento vital…
Mi forma de seguir, mi combustible
Nunca te ausentes que el cielo se tornaría gris…
Zapatos rotos pero corazón de ángel…
Maycol, gordito de polo rojo…

domingo, 26 de septiembre de 2010

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Ariana…

“Eh, yo solo estoy mirando señor, no me gusta mucho el fútbol, pero sólo estoy mirando un ratito”

¿Pero, chiquita, por qué no ingresas al estadio? ¿Por qué miras, escondidita, a todos los niños que juegan eh?, ven, no tengas miedo, esta academia es tuya también y hay muchas pequeñas como tú que practican fútbol, mira allá, al fondo por la izquierda, la que tiene polito azul, ¿la ves?

En este sociedad tan heterogénea y marcadamente disímil, golpearse de bruces con el averno cada momento no es difícil. Resulta como el tablero de ajedrez, que comparte oscuros y claros, alegría y depresión, ricos y muy pobres, extremos, en un solo espacio. De opulencia y estrechez, de abundancia y escasez, tan en New York como Lima, tan como ahora común, en Trujillo. Y así, puedes estar en la “moderna y próspera” Capital de la Cultura con tu Hyundai deportivo comprándote un jean en gigantescas tiendas exclusivas que promueven remates de fin de temporada y, sino en la periferia citadina ya sea Winchanzao , Alto Trujillo o El Milagro, sí 25 minutos yendo derecho por la Panamericana rumbo norte, en Chocope, deprimirte ante una criatura que sufre por un padre alcohólico que la ha abandonado y cuya vivienda se ubica en un barrial con perros sarnosos y ratas pulalando, techos de plástico y bolsas de arroz como paredes…

¿Y con quienes vives Arianita?

“¿Yo?, con mi mamá, vivía con mi papá también pero él mucho toma, pero cuando me lleva a Lima no toma porque allá tiene novia; si, tiene novia… aquí no se queda en la casa, mi mamá lo botó porque mucho le pegaba”

Y entonces, ¿quién es ese señor que me saludó en tu casita?

“Es su pareja nueva de mi mamá, ellos tienen un hijito ahora, se llama Luis. El no toma, mi papá si tomaba mucho y una vez, en la noche, yo no podía dormir y miré que se llevó el balón de gas y yo lo seguí y ‘le vi’ que le entregaba a una señora”

Pero la morenita se resiste al ocaso prematuro, por eso nunca se aparta de su vieja muñequita que encontró en un basural a pesar que su progenitora le ha prohibido tenerla por estar tan sucia. ‘Juanita’ le llama, como su recordada abuelita, ya muerta y a quien quiere más que a su propia madre pues fue quien la acogió durante dos años debido a las depresiones que soportaba viendo los conflictos en su familia. Y estudia cuarto grado en la escuela José Chopitea, le gusta nadar y también le encanta la Matemática…

“¿A ver cuánto es cinco más cuatro eh?, ‘esooo’, bien Arianita, nueve pues”.

Y tiene ocho años, mirada profunda, polito rosado con cuello y pantalón de manchas verdes que parecen flotar cual algas sobre la tela, como el mar de Puerto Morín donde casi se ahogó a los seis. Como el color de la esperanza en la hermosa canción de Diego Torres. Esa ilusión que no pierde por ser feliz y, que ahora, renace con un proyecto nutricional que llegó a su pueblo…

Ella se llama Pilar, es nutricionista y te acompañará a tu casita, a donde me llevaste. Te hará unos exámenes y hablará con tu mamita para que te alimentes mejor, ¿ok?, pero con una condición: que me prometes, desde el próximo viernes vendrás a tu academia deportiva, ¿estamos?

“Ya señor, mire esa niñita, se cayó por patear la pelota, ja, ja”.

Ok, entonces vendrás eh, ¡dame esos cinco!

Oye, Oswaldo, que duro es esto. Su madre es muy joven y tiene un pequeñito de un añito. Sólo tienen un colchón y dos sillas. ¿Y cómo se abrigan si sólo son cartones y sacos los que rodean su choza? Han invadido el terreno y ahora lo están cuidando. Me dice su mamá que el alcalde ya ha venido algunas veces, ha hablado con todos los vecinos y les ha pedido que inscriban a sus hijos en el proyecto. Les hice un chequeo simple y el más chiquito está bien, pero lo bueno es que ya comprometí a la mamá para inscribir a la niña...

Eh… si pues, es la sociedad que hemos creado Pilar. Inevitable, tal cual. Miseria necesaria en la estabilidad del mundo según el pensar de Thomas Malthus, indiferente para algunos golfos de corbata y altos cargos en política regional. Esos mismos que permiten que 15 mil alumnos en La Libertad permanezcan todavía sin profesores y no saben que responder cuando los encaran, o silban bajito cuando les recuerdan que nuestra región tiene los tres distritos más miserables del país: Ongón, Bambamarca y Condormarca. Quienes explotan inocentes en minas informales y todavía candidatean. Aquellos que “alquilan” periodistas para salvar su imagen. Esos que ni las áreas verdes respetan cuando de campañas eleccionarias se trata. Los mismos que en defensa de la “fraternidad” callan ante las fechorías que cometen sus correligionarios, o quienes por salvar el “gran cambio” se valen de las necesidades humanas para canjear votos por víveres. Algunos angustiados por saber que faltaron a su palabra y corren el riesgo de ser desaforados un 3 de octubre. Tantos que malinterpretan la esencia de la política: servir a los más necesitados y no servirse a sí mismos. Gracias por tu ayuda mi buena amiga.

jueves, 9 de septiembre de 2010

¿Qué hicimos para merecerlos?

Cansado de ver tanta m... invadiendo nuestra ciudad sin el menor reparo, publiqué  esto:

Leía, con cierta satisfacción ajena y mientras prestaba los servicios de un amable lustrabotas en la avenida España, un reporte venido desde Chiclayo, respecto de una sanción dispuesta por la autoridad municipal en contra de dos candidatos para los comicios municipales del próximo 3 de octubre. El motivo: haber pegado pancartas de promoción política dentro del casco urbano de la Capital de la Amistad.
Justicia legal plena, me dije con envidia, en tanto miraba alrededor y veía a mi ciudad convertida en una suerte de gigantesco baño comunal gracias a las costumbres nada limpias de candidatos que venden transparencia y legalidad pero que, en la gran mayoría de casos, no tardan en mostrar su lado deshonesto y codicioso cuando de campañas pre-eleccionarias se trata. De otra forma no se puede entender como casi el total de partidos políticos - algunos que incluso ya fueron sancionados caso el Apra y APP, por haber filtrado propaganda electoral en publicidad estatal- omiten la norma y siguen en lo mismo.

Ni las amenazas de Hidrandina en cuanto al censurado uso de postes de energía para pegado de afiches, ni las advertencias del INC para respetar zonas intangibles, ni las exigencias del JNE o los medios de comunicación – algunos todavía independientes y no cobijados al que más publicidad te compra o mayores favores te hizo o hará- para mantener una disputa intensa pero reglamentaria, discrepante pero respetuosa, genera reflexiones.

Peor aún, ni los reclamos de una población – encuesta tras encuesta- que siente que su ciudad cada vez pierde terreno ante la inseguridad, el desorden, la salud, educación, corrupción política y el desacato a la autoridad, promueven vueltas de timón en una ruta competitiva electoral que, cuantas veces ya, tiene mucho de bajezas y poco de altura. Así, amén de continuos ataques verbales, poca propuesta clara y algún saludable debate público, ni hasta las paredes de pobres colegios estatales en La Esperanza, alguna casona en el centro histórico o el pequeño muro que mi padre construyó en la puerta de su domicilio, en El Porvenir, se salvan de la pintura insana o el pegamento con olor a podrido que sostiene un papel con la foto de señores siempre sonrientes.

Las sociedades tienen las autoridades que merecen escuché alguna vez de un reconocido pensante. Vale la frase para los millones quienes sufragaremos en cuatro semanas pero, sobre todo, para la reflexión de esos candidatos que luchan por el voto sin reparos éticos hasta convertir nuestro ornato en letrina pública. Por eso, y en una ciudad que nominada, Capital de la Cultura, merece mejores opciones, aflora mi pregunta: ¿qué hicimos para merecerlos?

Oswaldo Rivasplata G. Diario La Industria de Trujillo

viernes, 3 de septiembre de 2010

Adolescente tardía

Y tu mirada frágil y coqueta…


Y tu delgadez y sensualidad..

Y tu belleza limpia…

Y tu frescura de adolescente tardía..

Y de repente, tu rostro policromo que interrumpe la ilusión…

Y Valkiria mi novia?, quien es Valkiria?, debe ser muy hermosa para tener ese nombre eh..

“Mmm… Plop”… tu frescura de adolescente tardía…

miércoles, 18 de agosto de 2010

No caigas, no

En estas, tus horas de pasado meridiano, no depongas, no. Tu caída sería la de muchos, vendría como una bola de nieve o una ola en formación, más grande a su paso. El huaico de tus depresiones, aunque no lo quieras, arrasaría pueblos enteros de dependencia, corazones agitados de expectativa. Y tu, insano terrenal, tampoco mereces tanto llanto.

Además, de subidas y bajadas esta hecho el parque de diversiones que debería ser la vida. Y tu, acaso no eres también un asiduo placentero? Vamos…

Dale, arriba, upaaa como sonaba la voz del ángel que hoy y siempre te resguarda, de aquel que nunca, a pesar de todo, replicará tus bémoles. En su honor, no depongas, pues tu caída, además y aunque no lo quieras, sería la de muchos...

domingo, 15 de agosto de 2010

No sólo un juego



Carlitos tiene siete años. Estudia en la escuela Josefina Gutiérrez Fernández y cursa el tercer grado. Son las 8 de la mañana y la plaza de armas luce casi vacía como ocurre cualquier sábado. Pero él no va con la tradición y, como soldadito en alerta, está muy atento a un acontecimiento especial: la llegada de su profesor de la academia de fútbol. “No me acuerdo su nombre pero nos enseña bien, viene de Trujillo, de la ‘deporvida’” nos dice mientras apoya la cabecita en una de sus rodillas y se acuclilla, tratando de soportar el intenso frío que a esta hora se siente en Chocope y adivinar quién será ese flaco preguntón con barba crecida y cabello desordenado.

El ‘enano’, flaquito y vivaz como un tordo, es uno de los 110 niños que desde hace más de un mes forman parte de un ambicioso proyecto en esta zona de amplios sembríos y casas de barro, de perseverantes gentes pero muchas carencias. Junto a su ‘gallada’ del caserío de Sintuco, uno de los once que ocupan el distrito fundado en 1535 por el español Diego de Mora, asiste cada fin de semana a las clases que imparte el profesor Henry Córdova en el estadio Municipal, en doble horario. Su motivo principal es obviamente, aprender los secretos del balompié y divertirse con lo que más le gusta hacer. Sin embargo, y quizá sin quererlo, aprende mucho más que eso gracias al poder de atracción que tiene el juego más popular del mundo y que una institución trujillana ha sabido aprovechar con enormes resultados.

“DeportVida, como lo señalan su propio nombre, supone vincular el deporte con el desarrollo personal y grupal; osea, utilizarlo como medio de evolución social ya sea para mejorar niveles nutricionales en menores de edad como es el motivo de este programa o prevenir problemas de autoestima , drogadicción, alcoholismo, sida o cualquier otro flagelo social que ataque a algún sector”, nos explica Rina Gamarra, Jefa de Proyectos de esta entidad y quien hoy está preparando los materiales y estructuras que se requieren para el segundo taller de psicología dirigido a los padres de familia que conforman el plan.

“Lo medular está en saber aprovechar el enorme arrastre popular que tiene el deporte; la atención que ponen los niños es prolongada cuando de jugar fútbol, vóley o ajedrez se trata y entonces, nosotros aprovechamos eso para insertarles los mensajes y cambiarles los hábitos además de reforzar esas actitudes con capacitaciones en psicología y nutrición a ellos y sus padres a cargo de profesionales de la materia”, continúa, antes de coordinar con el psicólogo de la entidad los objetivos de la charla matutina.

En tanto, “¿se han alimentado bien hoy?, seguro que sí, pues de lo contrario no podrán ser buenos deportistas, ¿por qué eh?”, irrumpe el profesor Córdova hacia un grueso grupo de alumnos de entre seis a nueve años que ya ocupa la plaza mayor y le responde al unísono celebrando su arribo al pueblo: “¡sííí, porque mente sana en cuerpo sanoooo!” Carlitos, lógicamente, se ubica primero, como capitán, como su ídolo Cristiano Ronaldo, el gran delantero del escuadrón portugués y del Real Madrid.

“Soy profesor de Educación Física y trabajo con niños desde hace muchos años e, incluso, he hecho proyectos similares con el director de esta entidad en zonas mineras. Así que, cuando me propusieron trabajar en este proyecto no lo dude un instante pues, además, su idea me resulta novedosa; es una forma muy eficaz de llegar a los adolescentes y luchar contra los problemas que soportan. No se trata de hacerlos jugar y enseñarles técnicas o tácticas, no, lo que aquí se busca es usarla (la actividad deportiva) como medio hacia un cambio específico y, créame, los resultados ya se están viendo pues los chicos siguen aprendiendo simples hábitos de higiene y alimentación” nos cuenta en su camino al estadio seguido por una tropa infantil que no deja de hacerle barra.


La mañana sigue su curso, todavía silente y con sol insinuante en la tierra del entrañable ‘Loco Moncada’ que José María Arguedas hizo inmortal en El Zorro de Arriba y Zorro de Abajo. Empero, ya son 43 los padres de familia, entre hombres y mujeres, que escuchan atentos la amical disertación de Sergio Yupanqui, encargado de las capacitaciones psicológicas, bajo la supervisión de Rina. Como Superar Problemas de Pareja en Familia es el título de la charla, esta vez. “Los niños, señores padres de familia, nacen con la mente en blanco, como un papelito; por tanto, no heredan las malas o buenas costumbres sino que las recogen de sus padres, entorno o familia y eso vamos a mejorar… premiarlos cuando se esfuerzan y llamarles la atención cuando se portal mal pero nunca agresivamente es muy adecuado…”, se escucha de voz de un tipo con camisa blanca y pantalón de vestir que camina frente a ellos mientras señala una pizarra acrílica. La próxima semana será turno de Nataly Vargas, quien dirige los talleres nutricionales.

En paralelo a la sesión, en un espacio contiguo del salón consistorial de la municipalidad distrital, 33 pequeños reciben clases de ajedrez a cargo de Jesús Flores, el responsable de esa disciplina en la organización no gubernamental: “La reina es protegida por el rey y su comitiva, como deben hacer ustedes, niños, en su familia, respetarla y cuidarla siempre a la mamá”. El fin, obviamente, no es únicamente enseñar a jaquear o descubrir un Julio Granda. La meta es más grande que generar atletas, es insertar valores y prevenir tragedias sociales en sectores tan necesitados como Chocope: formar mejores personas y, por ende, mejores sociedades.

(Esta ha sido mi crónica más reciente, publicada en el diario La Industria de Trujillo)